Esta presentación no es muy buena. ¿Por qué?
Mi objetivo era hablar de algo que ya sabía, pero he hecho una presentación que solo me sirve para leer. Si ya sé las cosas que quiero contar, ¿para qué las vuelvo a poner en la presentación?
Esta diapositiva no está del todo mal. Mi objetivo era contar que el rumano es la lengua que está más al este. ¿Qué más puedo decir?
Esta es la diapositiva que mejor me ha salido. Sale el mapa de los países donde se habla, y ademas las cifras. Mientras yo hablo, la gente puede ver en la pantalla los datos, y no tengo que decirlos todos. Sé que tengo que decir que en la lista hay países donde el rumano no es lengua materna.
¡Otra vez he hecho lo mismo! Lo he escrito todo, y ya no puedo decir nada nuevo. Como mucho puedo leer.
Esta es la peor de todas las diapositivas. Si lo que quería era que me ayudara a hablar, está muy mal. No puedo decir nada que no esté ya en la diapositiva. ¡Solo puedo leerla! Cuando tenga que hablar delante de la clase, la gente va a estar leyéndola y no me va a hacer caso. Además, podría haber puesto una foto, o algo atractivo.
Conclusiones:
- Es mejor poner una palabra clave que una frase entera.
- No quiero leer la pantalla o que mi audiencia la lea: quiero que me escuchen.
- Ya que puedo, pondré alguna imagen relacionada con el tema.








